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Q&A con el artista Max Pazols: “Esta muestra es un encuentro entre la creación digital y la fabricación material”
Max Pazols. Fotografía: VAIA

Q&A con el artista Max Pazols: “Esta muestra es un encuentro entre la creación digital y la fabricación material”

Words Francisco Vergara

El siglo XXI está marcado por el encuentro del mundo virtual y material, y justamente el propósito de la nueva muestra de Galería CIMA es mostrar parte de ese universo bajo la investigación artística del arquitecto Max Pazols de 30 años, quien trabaja una línea de experimentación basada en la representación visual y escultórica de algoritmos, secuencias de instrucciones que luego de pasar por un proceso de impresión 3D, llegan a operaciones plásticas que demandan mucho trabajo de precisión física.

Titulada Retrovértigo, la muestra estará abierta al público (previa inscripción el el website de la galería) entre los días el viernes 2 y el domingo 4 de agosto en la Galería Cima, en plena Plaza Italia (Merced 22, piso 11) de Santiago.

Max Pazols. Fotografía: VAIA
Max Pazols. Fotografía: VAIA

“Lo que hay en esta muestra es un encuentro entre la creación digital y la fabricación material, modelos virtuales que están en espacios múltiples formalmente, y se cristalizan en un momento de muestra”.

Max, cuéntame acerca de tu proceso de creación que te lleva a encadenar esta muestra.

La verdad tiene que ver con un proceso como de desarrollo del autoencargo. Siempre trabajo en otras cosas que no necesariamente son tan autorales y a pesar de eso siempre he buscado autoencargar y crear con mayores grados de libertad. Siento que lo único que diferencia la arquitectura e incluso el urbanismo (publiqué un libro de urbanismo en 2016), que es mucho más teórico, gráfico e informacional. Es todo un viaje bien a la deriva, nunca pensé en escribir un libro, nunca me he creído un buen lector ni escritor. Desde la arquitectura mi lenguaje era más bien geométrico y abstracto, aún así surge en espacios como incómodos o profundos del cuestionamiento y llegué a eso sin querer queriendo que fue una tesis con la que me titulé. A pesar que siempre he tenido un interés formal, plástico, geométrico y espacial fue un trabajo súper teórico.

¿Este proyecto editorial iba de la mano con una muestra o un proceso de obra en concreto?

Era un modelo de suburbanización ecológica, es como urbanismo ecológico, fue bastante teórico porque escribí harto y habían referentes que no necesariamente venían del mundo del urbanismo. Tengo referentes de la biología, poetas, filósofos, tanatólogos, entre otros. Todos esos distintos espacios de creación, ya sean más teóricos o en la arquitectura o en el diseño, independiente de la escala, siento que lo único que lo diferencian son los grados de libertad creativa o de restricción de diseño, por ejemplo, son asuntos que tienen que ver con los tiempos, las platas, los mandantes, las necesidades o conceptos, y los anhelos de otros. El autoencargo es como bastante más libre, y esta muestra es la cristalización de eso, de años de desarrollo de algoritmo, geometría o búsqueda de materiales desde aprendizajes, procesos técnicos y hasta el desarrollo de ciertas partes de procesos o innovaciones locales por carencias tecnológicas.

¿Me podrías comentar acerca de tu relación con el bioarte y las áreas del conocimiento que tienen que ver más con el coexistir el diseño, la arquitectura y el arte?

Es como ese borde entre lo natural y lo artificial. Es un punto muy grande de reflexión, al principio pensaba que eran disimiles. Ese borde donde se establece ese punto de diferencia es súper interesante de cuestionar. Como el anteojo para alguien que no ve muy bien, es una tecnología. En general es más bien aceptada la gran diferencia de áreas, considerando la diversidad de cosas que hay en todo ámbito, cada vez más, todo es infinitamente diverso, ya no hago resistencia con eso, como con mantener lo “prístino”, soy súper desprejuiciado en mi quehacer material o creativo. Me siento muy libre.

¿Qué podemos ver en tu trabajo?

Lo que hay en esta muestra es un encuentro entre la creación digital y la fabricación material, modelos virtuales que están en espacios múltiples formalmente, y se cristalizan en un momento de muestra. Es un instante donde se puede dar cuenta de algunas materializaciones y búsquedas como un desapego de la perfección formal. Hay obras que de alguna manera viven un proceso o cambios que son inesperados, emergentes y que son bien recibidos en mi quehacer.

Max Pazols. Fotografía: VAIA
Max Pazols. Fotografía: VAIA

¿Y cómo funciona el algoritmo en esta composición? ¿Qué algoritmos tomas? ¿Cómo los modificas para encadenar este proceso de transformación matemática?

Los algoritmos son indagaciones geométricas digitales. De ahí viene una exploración material para intentar llevar eso a la realidad concreta, ya sea por las técnicas conocidas o por proceso de fabricación digital que también son exploraciones, pero el algoritmo en sí también es una averiguación porque yo no tengo ningún objetivo final de la forma, es una construcción que se va desarrollando en el camino, por eso es muy libre. No tengo un cliente encima o alguien que esté como esperando algo definido. Hay un fluir bastante intuitivo. El otro pensaba o trataba de entender qué era lo que estaba haciendo con lo que iba a mostrar. Realmente es muy inconsciente, no necesariamente mi creación es muy lógica, es todo lo contrario a la racionalización de la forma en la arquitectura del diseño.

Y estas formas que son investigaciones y creaciones tuyas, ¿de qué forma se relacionan con algo más híbrido que no se restringe como por la religiosidad de las formas o figuras que tienen que ver más con la arquitectura?

Claro, es justamente una valoración o querer encontrarse con ciertas respuestas emergentes no esperadas en el proceso. El control digital es de gran precisión, en el proceso de materialización yo no busco la máxima calibración o perfección de la forma, porque para eso están los trabajos de diseño y arquitectura. En este caso hay libertad y yo espero tener una respuesta más imprecisa porque justamente no me he puesto a predecir la forma sino que me voy encontrando, por eso el proceso creativo para mí es libre. Yo me voy encontrando y reajustando en el camino y materialmente es igual. También hay momentos en los que uno toma decisiones de cortar cosas o de llevar a otro lugar las los elementos, seguir modificando las figuras. A medida que me encuentro con los formas, voy cambiando el rumbo.

Y estas construcciones digitales que pasan a un plano material, ¿qué nos evocan? ¿Son piezas constructivas que son parte reconocibles de objetos cotidianos o son figuraciones más abstractas que tienen una línea interpretativa más abierta?

Hay un guiño justamente a ese borde que es como un espacio entre lo natural y artificial. El trabajo formalmente apunta a lo orgánico, y lo orgánico entendido como la organización de la materia. En mi trabajo hay muchos gradientes que son secuencias numéricas definidas de manera bien matemática. De alguna manera tiene que ver con la construcción de lo orgánico en la naturaleza. Obviamente no tienen para nada la misma inteligencia, pero sí tiene que ver formalmente con eso.

¿Qué te parece que estas concepciones artísticas hoy en día se encuentren con procesos digitales alterados de manera algorítmica? Esto no es como la paleta común de Adobe Photoshop que te dice “efecto artístico kaleido”.

Yo creo que de alguna manera vas un paso más atrás de la paleta. Cuando entras a programar ya sea bien suavizado, emulsionado con los algoritmos visuales versus el script. Hay cosas que parecieran repetidas, pero obedecen a un tiempo a ciertas herramientas comunes, yo creo que las creaciones no le pertenecen a nadie. Uno es como un canalizador de fuerzas que van entre unos y otros. Hay resonancias, es un poco lo que pasa con las colaboraciones en mis trabajos. Al final la gente con la que hago colaboraciones, más allá de que sean grandes artistas o que los valore mucho por lo que hacen, nadie los conoce pero son mis amigos y somos amigos porque compartimos ese afán de búsqueda, a veces irracional, pero muy real y serio. Uno apuesta mucho por esto, no es tan fácil. Las obras se ven terminadas y se ven increíbles pero hay harto trabajo, esfuerzo, aprehensiones y alegrías. Son cosas bien sentimentales y personales, por eso es tan sensible todo el proceso. La expo es como un parto. A las obras les das tiempo, plata, energía y es bien irracional todo eso, pero no te lo cuestionas porque es muy verdadero y por eso es serio. De alguna manera eso está escondido detrás de la obra.

¿Qué te parece que estos procesos de creación tengan que ver con la extensión de nuestros cuerpos a través de piezas 3D?

Es muy interesante reflexionar sobre eso. Yo nunca me he puesto mucho la etiqueta de arquitecto, diseñador o artista. Lo que sí siento es que uno al final crea, yo me considero un creador porque finalmente estas creaciones a veces son como unas criaturas y son una derivada de nosotros también. Además pueden tomar vida propia, pienso mucho en eso. Realmente pueden vivir fuera de él.

¿Y en qué mundo simbólico operarían para el público? ¿Cómo crees que identificarían estas personas las figuraciones que podemos ver? Porque no estamos viendo concretamente ni figuras antropoformas, ni deidades, ya que estamos viendo abstracciones figurativas y geométricas que tienen que ver más con la vanguardia o exquisiteces de la propia área del diseño. ¿Por qué tomar esa línea y no la social?

Es algo que me cuestiono. Ser artista es como darse un gusto también en la sociedad. Y eso no significa que no pueda ser un aporte o entrar en esas materias. Mi trabajo del libro fue justamente eso, me encanta la plástica y todo y por esa pregunta que me acabas de hacer, terminé haciendo un mundo medio ideal, una utopía paralela, todo muy virtual y teórico, pero creo que todo tiene lugar. Ya vendrá. Para mí es un proceso de ir realizando ciertas ansias de hacer, cuando ya llegas a esos puertos, eso está vacío y después vengan otras reflexiones.

¿Cómo ha sido llevar este proceso a imprimir las figuraciones? ¿por qué no lo podemos ver en realidad aumentada? ¿Por qué llevarlo a lo material y concreto? Y añadido a eso, ¿qué cualidades le dan los diferentes materiales que ocupas?

A mí me pasa que siento que en esta contemporaneidad tan líquida y múltiple todo tiene lugar, tiene lugar lo material, lo inmaterial, tiene lugar lo virtual, lo real. A mi todos los espacios me interesan porque soy muy desprejuiciado, entro a los espacios sin saber nada porque no debo responder a nadie. Si me doy el lujo de hacer arte es porque quiero todos los grados de libertad posibles para crear y ahí no tengo prejuicios con materiales, formatos ni tamaños. Hay unos contenidos medios digitales y estoy pensando hacer una cédulas como en visualización de 3D. En esta expo tengo todo en 3D, como la galería está así, tengo todos los objetos dispuestos en la sala en 3D y he hecho render, es totalmente posible ponerle realidad aumentada. En paralelo a que está en una realidad material.

¿Qué te parece que hoy en día gracias a todas las tecnologías nuestra concepción de realidad también este cruzada por espacios virtuales que no existen en realidad? Hablamos con personas a distancias, compartimos contenido, pero eso en verdad nuestra forma de comunicarnos está cruzada con aparatos tecnológicos. ¿Qué te parece que eso esté ocurriendo?

Está sucediendo, es real, es efectivo. Ahora todo tiene lugar, más allá de bueno o malo. A nosotros nos gusta ponerle etiqueta a las cosas, todo eso son procesos personales que tienen mucho que ver con la reflexión propia. ¿qué es lo que te está pasando en la vida? ¿cuál es la forma que tienes de ver y mirar el mundo? A mí el libro me hizo como que era “oye me duele, me duele mucho la desigualdad, el problema social, habitacional, desintegración urbana y la gran lista de coincidencias de todos los que analizan la ciudad y entienden que todo está crítico y mal. No hay un atrás y adelante. Las ciudades del futuro existen y hay modelos en donde la cuestión está la raja y por otro lado existen esos modelos en donde la ciudad está terrible distópica, de alta contaminación en donde te mueres. Esas cosas existen y no voy a cambiar el mundo con mi libro ni mi modelo de suburbanización, pero todo puede coexistir y cada vez las realidades son más múltiples. Volviendo a la pregunta, todo tiene lugar y incluso las otras cosas que antes no. Cuando pienso en estos dispositivos hago un link con las tecnologías emocionales, si pudiéramos hablar por telepatía no podríamos hablar por teléfono, la realidad tecnológica o espiritual son otras realidades y hay gente que no la ve.

Max Pazols. Fotografía: VAIA
Max Pazols. Fotografía: VAIA

“Hay mucha diversidad de procesos y materiales. Hay aluminio, bronce, madera, cuero, resina, entre otros. Muchos de esos procesos son por primera vez, siempre es la excusa perfecta para probar cosas distintas, no repito pasos en general en lo que hago”.

¿Cómo hacemos que una idea o concepto sea universal, sabiendo que la noción de enciclopedia ya no es lo que era antes? Lo que creen unos, no es lo mismo que sostienen otros ¿Cómo te encuentras con eso?

Son el soporte para hablar y también son procesos en los que pasan muchas cosas. Ha sido un trabajo lindo e intenso porque se te aprieta la guata. Todas las obras son del 2019. Son piezas inéditas y con todo el vértigo que eso conlleva, hay un proceso de conocer mucha gente y vivir experiencias, eso es muy hermoso. Ha sido la excusa perfecta. He tenido encargos de diseño, de arquitectura, hasta de joyería y tener un encargo artístico me ha permitido explorar un montón de cosas y ha sido bacán encontrarme con ciertas personas en el camino.

¿Qué tipo de piezas vamos a ver? ¿Cuáles son los formatos?

Es súper diverso, si bien hay un hilo común, la gran mayoría de las obras son un vínculo entre procesos digitales, manuales y materiales. Todas las obras tienen mucha mano. El trabajo en la construcción del algoritmo dependiendo de la complejidad, es súper grande. En los procesos a mano también, hay muchas horas de lijado, es bien sentimental. Yo he estado muy feliz puliendo bronce, salir del PC es exquisito, me encanta trabajar con las manos. Hay mucha diversidad de procesos y materiales. Hay aluminio, bronce, madera, cuero, resina, entre otros. Muchos de esos procesos son por primera vez, siempre es la excusa perfecta para probar cosas distintas, no repito pasos en general en lo que hago.

¿Qué te parece que esta muestra no tenga un formato convencional como de artes visuales sino que sea un espacio para reflexionar ampliamente?

No tengo mucha experiencia, es mi primera expo. En el diseño soy medio intruso. Estudié en Valpo, pero acá me formé y soy súper de trabajar solo, y formo mi mundo interior. Es muy de conectarse con la emoción, pero también es algo que habita en muchas más personas que en mí. Tiene que ver con una filosofía.

Este procedimiento también es artesanal y digitalizado, ¿cómo volver a lo primitivo desde lo digital?

Eso es un súper tema porque yo entiendo la creación como un proceso, donde hay distintos estados sobre la obra o se abren distintos caminos de desarrollo de la obra. Siempre es una consecución que tiene estados “prototípicos” que se prueban y que se puede ir abriendo o no. En este proceso hay distintas partes y hay componentes de mezcla entre proceso antiguos que tienen miles de años, como fundir metal y la capacidad de generar modelos con tecnología de creación contemporánea. Entonces esas cosas se pueden conjugar, son distintos momentos de la historia y técnicas. Se pueden reemplazar y se genera la innovación.

¿En qué momento histórico se generaría este quiebre de lo artesanal o muy elaborado?

Ahora estamos en la recombinación de todo, tratando de rescatar muchas cosas que son valiosas y donde hay una vorágine moderna en donde se pierden muchas cosas. Al final esto es una ayuda. Es genial el desarrollo tecnológico y la capacidad de las impresoras de atomizar la industria, las invenciones ya no tienen que ser fabricadas únicamente en China.

¿Y eso lo vemos en la muestra?

Hay de todo, hay piezas que son muy de terminación y otras que abrazan el error.

¿Qué circuitos hay en Chile para la divulgación de este tipo de expresiones?

No lo sé, no lo tengo claro. Mi creación es personal, no mucha gente me conoce. No tengo red, porque tampoco me dedico a construirla. Me gusta mucho hacer. Tengo más colaboraciones de amigos creadores o diseñadores.

¿En sí la muestra se podría catalogar en qué área de la experimentación?

Es una muestra de escultura digital materializada con hartos procesos que las saca del estado del objetivo típico de fabricación digital.

Y todas estas piezas, ¿de qué se influencian? Me refiero a música, movimientos sociales, entre otras cosas.

Lo líquido, en el sentido de lo que me permite ser libre y desprejuiciado en el discurso. Siento a veces que cuando sabes mucho, te inmovilizas. Y como ahora no sé nada del arte, no tengo miedo a quebrar ningún huevo. Pasa a veces que cuando te pones muy teórico, no te permites crear y tienes muchas expectativas. Aprecio a la gente joven y la diversidad.

¿Qué expectativas tienes a posterior de la muestra?

Estoy bien entregado al electromagnetismo de la cosa. No tengo como pretensiones, es la misma filosofía de la obra. Yo decidí pasarla bien. Me llama la atención qué es lo que me va a pasar a mí, cuál va ser mi motivación.

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