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Riot

ANTIFAN, el trío madrileño que le pone irreverencia al post-punk alternativo

MOR.BO RIOT: ANTIFAN, el trío madrileño que le pone irreverencia al post-punk alternativo
ANTIFAN. Foto: Sonido Muchacho
Words Michel Narváez

“Un ANTIFAN ni admite crítica ni busca el halago, vamos causando daños por donde vamos”. Así se define la banda madrileña ANTIFAN, compuesta por Jerv.agz y I-Ace, dos músicos que principalmente forman parte del colectivo urbano y de hip hop Agorazein, quienes se unieron al productor Hartosopash.

Sin embargo, la unión de estos tres músicos no significa la separación del quinteto alternativo español: ANTIFAN se reúnen por pocos meses al año para compartir sus proyectos musicales, que nacieron del entusiasmo por la música post-punk y por las ganas de explorar conceptos musicales más radicales y poco explorados por las grandes disqueras que solo buscan vender: la música, para estos artistas, es mucho más que un negocio, es un placer que nace del amor al arte — por lo menos, por pocos meses al año.

Se dieron a conocer ante la escena musical de habla hispana con el disco Un daño, un LP de ocho canciones que fue presentando en Café La Palma, acompañados para la ocasión de su compañero Fabianni, y productores como Royce Rolo y IAMTOMMY. No obstante, la verdadera revelación del trío llegó a finales del 2018, cuando decidieron dejar atrás lo obvio para irse direcciones sonoras que no habían sido ni esbozadas en su primer LP, con un toque de nihilismo de barrio. Ahora, el trío decidió abrazar el post-punk más disociado y clásico, pero con unas letras actuales y unas estructuras propias de otros géneros más urbanos; un amasijo de guitarras, bajos y autotune; y una estética más cercana a P.I.L que a la de cualquier trapstar.

Según ellos mismos, suenan a “Henry Miller, Bukowski, Irvine Welsh, Elio Toffana o Ziontifik en general, Perros Callejeros (peli y grupo), Hermanos Herméticos, El Raval, la Calle Robadors, Lavapiés, Robert Crumb, la Generación Beat, Mahou yonkilatas, la droga, el speed del Grimaldo, Tinder, las ETS, las ETT, VOX, crímenes imperfectos, niños asesinos, los artistas relacionados de Spotify, Ibuprofeno, Enantium, Airtal, Lorazepan, Trankimazin, Almax, Omeprazol, Gurruchaga, Soft Moon y Connan Mockasin”, y con el cambio sonoro se trajeron un manifiesto salvaje cuyo primer párrafo decía así:

“A ver, si escuchas Ever Fallen In Love de Buzzcocks puedes entender nuestro disco del todo. A ver, vas a tener que escucharlo con subtítulos, porque a no ser que hayas sido un puto conguito de colegio privado no vas a pillarla en inglés; eso es así. Déjate los postureos lejos que no somos universitarios guapos, lo siento. Esto va de cuando el amor y la droga dejan de molar. Hemos salido del dolor, de la fealdad y del anonimato. Imposible triunfar desde ahí. Somos la cara oculta del éxito. Ni siquiera somos yonkis guays como los Clash o los Eskorbuto. Somos perdedores de barrio como Perros Callejeros y de ahí no nos sacas. Y ahora que hemos oído My Generation de los Who nos confirman lo que nos decía Chinatown“.

En fin, que “no somos yankis, ni guiris, ni yonkis, pero tenemos historias de puta madre que contar”. El primer single de un vinilo de 7” que lanzaron poco meses después bajo el nombre de Puede Ser Una Mala Racha se llamó Mi Mundo llegó con un video musical dirigido por Borja Bernal, e inspirado en las películas B de la España de los años 70 que amaría Quentin Tarantino, dirigidas por gente como Alejandro De La Loma.

En ese sencillo, vimos el big bang de dos mundos musicales y estéticos muy distintos que no muchos esperaban que sonaran tan bien. Así lo cuenta Jerva:

“La movida viene de Agorazein. Eso fue cambiando porque éramos muchos y había muchas ideas, pero nos quedamos con las ganas de sacar algunas de las cosas que descartamos entonces, así que fuimos pensando en el sonido. El concepto de Antifan también se generó ahí. Estábamos muy quemados de aguantar a peña en los bolos, de la imagen de AGZ de chavales que son súper majos con la peña cuando la realidad es que me daba bastante asco la mayoría de la gente que nos seguía. Así que llegó un punto en el que estaba muy harto de todo, de la música, de la gente… Visto en perspectiva, casi seguro que era un problema mío, pero salió de aquello”.

ANTIFAN, así como suena el nombre — escandaloso y difícil de ignorar — publicó su primer clip, Salí Del Portal, el cual ellos mismos definieron como algo “oscuro y deprimente” para poder “encontrarle sentido nuevamente a la vida”.

De hecho, en una entrevista con Vice, la agrupación comparte una especie de manifesto donde arremeten en contra de “los universitarios guapos, a los que saben inglés y a los que quieren ser Sid Vicious”, que le da cierta identidad de rebeldes y a la vez, reivindicaba la catástrofe. La banda, pues, es un tributo a los verdaderamente urbano, así como lo explica Jerva en la entrevista: “Todo el mundo que me rodea está hasta la polla de no saber muy bien qué va a pasar. Parece que a poca gente le importa ya dejar un legado, algo que permanezca, mantener el universo o el mundo, y a la poca que parece importarle es porque tiene resuelto ya el trozo de vida que le queda”.

“A la gente que está jodida le está empezando a costar pensar en alguien más allá de sí mismos y en si va a haber algo más después de esto, así que me pareció gracioso plantear qué pasaría si la nuestra fuera la última generación de la Historia. Si de repente el mundo se acabara y llegara dentro de 10 mil años aquí otra peña, ¿qué se encontrarían? Antes dejaban putas pirámides, templos a los dioses, pero, ¿qué se encontrarían de nuestro tiempo? McDonalds enterrados. O igual no encontrarían nada, porque casi todo se hace para que dure una mierda. Va por ahí la idea por un lado, y por otro el otro, por el qué harías si supieras que no solo tu vida sino todo lo demás se va a acabar”.

Por otro lado, I-Ace recalcó lo siguiente:

“Al final era una inquietud que teníamos, una evolución que se dio así. Tampoco me parece que estemos haciendo algo que estuviera tan alejado de lo que hacemos ahora, sino más bien como una primera declaración de intenciones de lo que era Antifan”.

La agrupación se caracteriza por muchas cosas, y la más destacada es la rebeldía y la irreverencia. Sin embargo, el propósito del dúo no es causar escándalos para conseguir más seguidores, sino enviar un mensaje de respeto al trabajo de otros artistas, para crear espacio para la innovación.

De hecho, el mismo Jerva, cree que ANTIFAN, más que una critica al sistema, la banda es “una observación a las personas que lo componemos. La mayoría de la gente critica lo que hace otra gente y su forma de vivir”. Entre tanto, Hartosopash recalca que, de no ser por personajes que los apoyaron en vez de criticarlos, nunca hubiesen podido dejar su propia huella en la escena. Después de todo, expresar sus propias culturas y quienes son es parte de la identidad que los caracteriza:

“De hecho, nuestra cultura musical probablemente es mucho más negra, y ha sido recientemente cuando nos hemos encontrado con todas estas cosas y nos han flipado”.

Antes de que piensen que lo de encontrarse con el post-punk fue una salida planificada, I-Ace cuenta que este switch era una inquietud que tenían, y una evolución que se dio como se dio. De hecho, afirma que Un Daño tampoco estuvo muy alejado de lo que hacen ahora, sino que fue un sonido prototipo, una primera declaración de intenciones de lo que se convertiría Antifan poco después. Jerva cuenta que “no era algo premeditado ni preconcebido el cambiar de rollo ni el hacer una cosa distinta por romper con lo de AGZ. Son cosas que van pasando, la gente tiene inquietudes, prueba cosas, es algo que no tiene más explicación”.

“Nuestro biógrafo tendrá que pensar cómo rellena esa parte e inventarse una explicación superguapa que no existe (risas)”.

En pocas palabras, y de acuerdo con Jerva, su más reciente proyecto musical puede ser definido como la acción que toman las personas “cuando el amor y la droga dejan de molar”. “El disco está lleno de influencias que no son estrictamente musicales”, dice. “La primera y fundamental es Madrid. Este disco nunca hubiera sido así si no estuviésemos en Madrid. La fiesta, la bajona, cervezas en La Cebada, el centro, la mierda, el suicidio, el demonio… Todo eso vive en Madrid y está por todo el disco”.

Así que contágiate de esa energía irreverente dándole play a su primera producción a continuación, mientras esperamos tener más noticias del próximo proyecto de este trío.

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