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Perspectives

India: Nueva Delhi se sumerge en una ola de violencia tras conflictos entre musulmanes e hindúes

Las protestas en Nueva Delhi se intensifican. Foto: New Frame
Words Michel Narváez

Una nueva ley que pretende ilegalizar la practica de la religión islámica en la India está provocando grandes controversias, las cuales se hicieron evidentes durante la más reciente visita del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a la nación asiática, luego de que las calles de Nueva Delhi, la capital del país, se volvieran una tormenta de fuego, balas y violencia.

La violencia se generó luego de que hinduistas arremetieran contra protestantes musulmanes — que en su mayoría son mujeres — lo que provocó la intervención de la policía local. El hecho ha generado, hasta ahora, un policía y diez civiles muertos — además de un político fallecido —, y más de 150 heridos.

Las manifestaciones en contra del presidente de la nación, Narendra Modi, iniciaron el año pasado luego de que muchas mujeres practicantes del islam salieran a las calles para manifestar en contra de la ley que pretende segregar a los musulmanes.

Sin embargo, los disturbios en la capital comenzaron el domingo en Khajuri, al noreste de Delhi, cuando una mafia hindú descendió violentamente sobre un grupo de manifestantes musulmanes. El grupo había estado bloqueando pacíficamente un camino local durante varios días en protesta contra la nueva Ley de Enmienda de Ciudadanía (CAA) que muchos creen que discrimina a los musulmanes y que podría dejar a varios practicantes del islam en la India sin nacionalidad oficial e incluso, sin pasaportes o documentación de identidad.

De acuerdo con reportes de medios de comunicación locales, el grupo hindú arrojó piedras y comenzó a golpear a los manifestantes musulmanes, que luego respondieron con violencia. Se arrojaron piedras y se incendiaron tiendas, automóviles y estaciones de servicio en áreas de Khajuri y Bhajanpura, al igual que templos hindúes y terrenos de oración musulmanes. 

La policía respondió con gases lacrimógenos y granadas y, según los informes, dispararon cócteles molotov contra los grupos en conflicto. Sin embargo, los disturbios continuaron extendiéndose por la capital. El martes por la noche, se incendió una mezquita en Ashok Vihar, en el noroeste de Delhi.

El diario británico The Guardian entrevistó a Sachin Kumar, un taxista de Nueva Delhi que presenció los disturbios en las calles de Khajuri en los últimos dos días. Este afirmó que era la primera vez que veía a musulmanes e hindúes en un conflicto tan violento. “Es un motín religioso que comenzó cuando los hindúes intentaron mover a los manifestantes musulmanes con violencia”. También añadió lo siguiente:

“Se ha salido completamente de control. Vi templos hindúes ardiendo, tiendas de musulmanes y áreas de oración atacadas y ambos lados arrojando piedras. Se incendiaron automóviles e incluso se quemaron las escuelas. La policía estaba usando gases lacrimógenos y palos de lathi (un arma de artes marciales) para tratar de detener a las turbas y la gente estaba tan asustada que todos se escondían dentro de sus casas. Esta es la primera vez en mi vida que he visto algo así”.

Mientras la violencia continuaba el martes, el primer ministro de Delhi, Arvind Kejriwal, instó a las personas a mantener la paz mientras mantenía una reunión con el ministro del Interior, Amit Shah, políticos locales y funcionarios de las zonas afectadas por la violencia.

“Estoy muy preocupado por la situación imperante en ciertas partes de Delhi”, tuiteó Kejriwal. “Todos nosotros juntos debemos hacer todos los esfuerzos para restaurar la paz en nuestra ciudad. Insto nuevamente a todos a que eviten la violencia”. El presidente de la India, sin embargo, no ha hecho declaraciones al respecto.

Entre tanto, Trump aseguró que haría comentarios sobre “casos individuales” y señaló que había discutido los crecientes ataques contra la comunidad musulmana y que estaba satisfecho con el hecho de que Modi está trabajando “realmente duro” en la libertad religiosa.

“Recibí una respuesta muy poderosa del primer ministro Modi. Me dijo que están trabajando muy de cerca con las minorías en la India… El primer ministro Modi dijo que hay 200 millones de musulmanes en la India y que su gobierno está trabajando en estrecha colaboración con las minorías”.

El gobierno impuso una orden de la sección 144, que impide la reunión de más de cuatro personas, en varias áreas en el noreste de Delhi, donde se concentró la violencia. Además, se cerraron las escuelas en el área. Sin embargo, las turbas religiosas en conflicto volvieron a salir a las calles en el noreste de Delhi.

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